Llevar tacones no tiene por qué ser sinónimo de incomodidad, existen varios trucos para que unos zapatos de tacón sean cómodos, o que al menos llevarlos no resulte una tortura.

  • A veces es tan fácil como quitar un poco de tacón. Obviamente no va más allá de una par de centímetros, pero puede ser la medida justa como para que pasemos del sufrimiento más absoluto a una comodidad relativa. Hay muchas zapaterías que dejan tacones a la medida que necesites.
  • Las plantillas de gel evitan que los dedos se contraigan, por lo que se previene la aparición de ampollas. Este tipo de plantilla alivian la presión general que soporta el pie, y si tus dedos se deslizan hacia el fondo del zapato puedes utilizar las plantillas con almohadillas con almohadillas.
  • En ocasiones la comodidad de unos tacones depende de nuestra manera de caminar, nuestros pasos deben ser acordes con el calzado que llevamos, así que debes adaptar la postura y el paso. Lo fundamental es tener la cabeza y la espalda rectas, para a continuación desplazar tus piernas de forma recta evitando que el paso sea lateral.
  • Un consejo muy sencillo y que sin embargo algunas mujeres no siguen es el de no usar tacones más de dos días seguidos. El pie, la pierna y las caderas pueden resentirse si utilizamos este tipo de calzado tres días seguidos o más.
  • Para tacones de uso diario trata de comprar modelos con hebillas y correas, la razón es muy sencilla, agarran el zapato al pie y evitan que se deslicen al andar. Las correas ajustables al tobillo son una buena solución para evitar lesiones provocadas por tacones.
  • Utiliza calcetines topo o sustitutivos de seda. Este tipo de protección es muy discreta y se venden incluso en láminas, sirven para unir pie y zapato y evitar que se produzcan roces.
  • Al comprar tus tacones es recomendable llevarnos al menos media talla más de la que usamos habitualmente en otro tipo de calzado. Este tipo de zapato provoca que el pie se hinche, más aún si los utilizamos al final del día cuando la hinchazón viene provocada por la actividad del resto del día, si a muchas ya os cuesta llevar tacones en condiciones normales será mucho más incómodo si lo hacéis con los pies hinchados, con media talla más no tendréis ese problema.

Estos son nuestros consejos para que el dolor de pies disminuya al llevar tacones, si tienes alguna pregunta puedes escribirnos un comentario en nuestro blog.